La tormenta ha desaparecido y ya solo quedan pequeñas nubes intentando tapar al sol. He recuperado todas y cada una de mis herramientas necesarias para hacer de mis días un mundo lleno de sueños que se cumplirán. A aquellos que han decidido compartir este viaje conmigo les agradezco enormemente que sigan a mi lado día tras día, que me levanten cuando me caigo, que me ayuden cuando no puedo caminar sola, que me alienten con un simple mensaje y me animen aunque sea a través de la red. Aprendí que aquello que yo creía que era una ventaja para ahorrar malos entendidos solo era una complicación más en un futuro próximo, que todavía existe gente que se cree con el derecho de imponer su verdad sin respetar la verdad del otro y aunque sea injusto, es así, que soy dueña y señora de todos mis actos y sus consecuencias a lo que he de sumar que ya no cargo mas con ellas, simplemente les pongo solución y si no la encuentro desisto y asumo la situación cada día con mas paciencia y autocontrol sin dejar que afloren pensamientos negativos que puedan empeorar mi estado. Sentir que dependes de otros había sido hasta ahora un concepto que no comprendía, ni asimilaba, pero solo cuando asumes la situación comprendes el mensaje que te da la vida. Aún queda un largo camino para recorrer hasta que mi dependencia se torne de nuevo en autonomía pero ahora estoy convencida de ir bien encaminada. A los que han decidido no estar también les agradezco enormemente que hayan tomado esa decisión porque su momento conmigo ya lo tuvieron, me enseñaron lo que tenían que enseñar y ahora es momento de separarnos, pero si alguno siente que ha de volver sepa que yo siempre que sea en son de paz y sin ánimo de dañar tendré un lugar para él.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
martes, 13 de noviembre de 2012
UN CAMINO CONSTANTE
Siempre he creído que si sabía solucionar mis problemas y encontraba el antídoto, podría mas tarde ahorrar sufrimiento a quien se encontrase en una situación similar y ayudarle, pero me he dado cuenta que no es así.
Para que lo entiendan. Cuando tengo un problema lo asocio a estar haciendo una carrera, obviamente todos deseamos llegar al final siendo los primeros para llevarnos el premio, pero lo verdaderamente importante es terminar esa carrera al margen de la posición.
Antes de comenzar esa carrera, amigos y familiares me han comentado que no es fácil pero lo voy a conseguir. Durante varios días se han tomado la molestia de exponerme los miles de atajos posibles. Entonces suena el silbato de salida y yo con la mirada fija solamente en el terreno comienzo a correr y sigo corriendo y corriendo cuando de pronto, miro a mi alrededor y no hay nadie ¿me adelantaron o se quedaron atrás?
La carretera deja de ser una sola dirección para convertirse en muchos caminos y me pregunto: ¿Porqué tenía que complicarse tanto?
En mi está la elección y tome la que tome si lo hago segura de mi misma será una opción acertada pero me gustaría saber cual es el trayecto mas corto. Pienso en todos los consejos que me dieron días antes de salir, me hablaron de atajos pero ninguno se asemeja lo mas mínimo a lo que están viendo mis ojos. ¿Será que los cambiaron o simplemente yo no los veo igual? El caso es que he de elegir y me tengo que guiar de lo que intuyo y de lo que siento.
Elijo uno que parece no tener a penas malezas, el centro está asfaltado y eso me ayudará a ir mas rápida y no dañarme tanto los pies, lindas flores de colores lo acompañan y a lo lejos se ve un árbol con un tronco en forma de cono y hojas verdes. ¿Será un abeto?
Al llegar al árbol me doy cuenta que efectivamente es un abeto y paro un rato mientras pienso si seguir o volver para atrás porque este atajo ya no tiene mas la carretera asfaltada, ni flores que lo acompañen, es un camino frondoso y comienza a oscurecerse, creo que me equivoqué y no profundicé al tomar la decisión.
Pasados unos minutos decido continuar adelante y dejar atrás aquel abeto solitario que de alguna manera me anima a seguir...
Después de sortear diferentes atajos y decidir sin tener idea en que basar dicha decisión, estoy viendo la meta al final. He pasado por lugares horribles, los caminos han sido muy duros, los pies llenos de ampollas, la sed no me deja avanzar con tanta rapideza, los alimentos han escaseado durante la travesía, la ropa medio rota y sucia...
He llegado a la meta y ahora creo comprender porque mis vivencias no sirven para ahorrar el camino a nadie. A pesar de vivir lo mismo y tener una misma percepción de ese problema en concreto, los sentimientos juegan un papel muy importante ya que, en una gran mayoría de ocasiones, si los dejamos que ellos lleven la voz cantante nos engañaran mostrándonos atajos que solo nos conducirán a meros espejismos.
La carretera deja de ser una sola dirección para convertirse en muchos caminos y me pregunto: ¿Porqué tenía que complicarse tanto?
En mi está la elección y tome la que tome si lo hago segura de mi misma será una opción acertada pero me gustaría saber cual es el trayecto mas corto. Pienso en todos los consejos que me dieron días antes de salir, me hablaron de atajos pero ninguno se asemeja lo mas mínimo a lo que están viendo mis ojos. ¿Será que los cambiaron o simplemente yo no los veo igual? El caso es que he de elegir y me tengo que guiar de lo que intuyo y de lo que siento.
Elijo uno que parece no tener a penas malezas, el centro está asfaltado y eso me ayudará a ir mas rápida y no dañarme tanto los pies, lindas flores de colores lo acompañan y a lo lejos se ve un árbol con un tronco en forma de cono y hojas verdes. ¿Será un abeto?
Al llegar al árbol me doy cuenta que efectivamente es un abeto y paro un rato mientras pienso si seguir o volver para atrás porque este atajo ya no tiene mas la carretera asfaltada, ni flores que lo acompañen, es un camino frondoso y comienza a oscurecerse, creo que me equivoqué y no profundicé al tomar la decisión.
Pasados unos minutos decido continuar adelante y dejar atrás aquel abeto solitario que de alguna manera me anima a seguir...
Después de sortear diferentes atajos y decidir sin tener idea en que basar dicha decisión, estoy viendo la meta al final. He pasado por lugares horribles, los caminos han sido muy duros, los pies llenos de ampollas, la sed no me deja avanzar con tanta rapideza, los alimentos han escaseado durante la travesía, la ropa medio rota y sucia...
He llegado a la meta y ahora creo comprender porque mis vivencias no sirven para ahorrar el camino a nadie. A pesar de vivir lo mismo y tener una misma percepción de ese problema en concreto, los sentimientos juegan un papel muy importante ya que, en una gran mayoría de ocasiones, si los dejamos que ellos lleven la voz cantante nos engañaran mostrándonos atajos que solo nos conducirán a meros espejismos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
TE VENCERE
historias paganas retumban en mi mente con recuerdos absurdos que dañan mi interior. Procuro acumular todo el lastre en un rincón para hacer algo mas que una hoguera en San Juan. Demonios son los que tocan mi ventana todas las noches vendiéndome el elixir del olvido a cambio de mi alma. Voces que me susurran "fracaso" mientras, yo me mantengo firme, agarrando mi cordura para que nadie me la quite. Te venceré (me recuerdo cada mañana al despertar) Tan solo..necesito tiempo para tener paciencia...
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