Siempre he creído que si sabía solucionar mis problemas y encontraba el antídoto, podría mas tarde ahorrar sufrimiento a quien se encontrase en una situación similar y ayudarle, pero me he dado cuenta que no es así.
Para que lo entiendan. Cuando tengo un problema lo asocio a estar haciendo una carrera, obviamente todos deseamos llegar al final siendo los primeros para llevarnos el premio, pero lo verdaderamente importante es terminar esa carrera al margen de la posición.
Antes de comenzar esa carrera, amigos y familiares me han comentado que no es fácil pero lo voy a conseguir. Durante varios días se han tomado la molestia de exponerme los miles de atajos posibles. Entonces suena el silbato de salida y yo con la mirada fija solamente en el terreno comienzo a correr y sigo corriendo y corriendo cuando de pronto, miro a mi alrededor y no hay nadie ¿me adelantaron o se quedaron atrás?
La carretera deja de ser una sola dirección para convertirse en muchos caminos y me pregunto: ¿Porqué tenía que complicarse tanto?
En mi está la elección y tome la que tome si lo hago segura de mi misma será una opción acertada pero me gustaría saber cual es el trayecto mas corto. Pienso en todos los consejos que me dieron días antes de salir, me hablaron de atajos pero ninguno se asemeja lo mas mínimo a lo que están viendo mis ojos. ¿Será que los cambiaron o simplemente yo no los veo igual? El caso es que he de elegir y me tengo que guiar de lo que intuyo y de lo que siento.
Elijo uno que parece no tener a penas malezas, el centro está asfaltado y eso me ayudará a ir mas rápida y no dañarme tanto los pies, lindas flores de colores lo acompañan y a lo lejos se ve un árbol con un tronco en forma de cono y hojas verdes. ¿Será un abeto?
Al llegar al árbol me doy cuenta que efectivamente es un abeto y paro un rato mientras pienso si seguir o volver para atrás porque este atajo ya no tiene mas la carretera asfaltada, ni flores que lo acompañen, es un camino frondoso y comienza a oscurecerse, creo que me equivoqué y no profundicé al tomar la decisión.
Pasados unos minutos decido continuar adelante y dejar atrás aquel abeto solitario que de alguna manera me anima a seguir...
Después de sortear diferentes atajos y decidir sin tener idea en que basar dicha decisión, estoy viendo la meta al final. He pasado por lugares horribles, los caminos han sido muy duros, los pies llenos de ampollas, la sed no me deja avanzar con tanta rapideza, los alimentos han escaseado durante la travesía, la ropa medio rota y sucia...
He llegado a la meta y ahora creo comprender porque mis vivencias no sirven para ahorrar el camino a nadie. A pesar de vivir lo mismo y tener una misma percepción de ese problema en concreto, los sentimientos juegan un papel muy importante ya que, en una gran mayoría de ocasiones, si los dejamos que ellos lleven la voz cantante nos engañaran mostrándonos atajos que solo nos conducirán a meros espejismos.
La carretera deja de ser una sola dirección para convertirse en muchos caminos y me pregunto: ¿Porqué tenía que complicarse tanto?
En mi está la elección y tome la que tome si lo hago segura de mi misma será una opción acertada pero me gustaría saber cual es el trayecto mas corto. Pienso en todos los consejos que me dieron días antes de salir, me hablaron de atajos pero ninguno se asemeja lo mas mínimo a lo que están viendo mis ojos. ¿Será que los cambiaron o simplemente yo no los veo igual? El caso es que he de elegir y me tengo que guiar de lo que intuyo y de lo que siento.
Elijo uno que parece no tener a penas malezas, el centro está asfaltado y eso me ayudará a ir mas rápida y no dañarme tanto los pies, lindas flores de colores lo acompañan y a lo lejos se ve un árbol con un tronco en forma de cono y hojas verdes. ¿Será un abeto?
Al llegar al árbol me doy cuenta que efectivamente es un abeto y paro un rato mientras pienso si seguir o volver para atrás porque este atajo ya no tiene mas la carretera asfaltada, ni flores que lo acompañen, es un camino frondoso y comienza a oscurecerse, creo que me equivoqué y no profundicé al tomar la decisión.
Pasados unos minutos decido continuar adelante y dejar atrás aquel abeto solitario que de alguna manera me anima a seguir...
Después de sortear diferentes atajos y decidir sin tener idea en que basar dicha decisión, estoy viendo la meta al final. He pasado por lugares horribles, los caminos han sido muy duros, los pies llenos de ampollas, la sed no me deja avanzar con tanta rapideza, los alimentos han escaseado durante la travesía, la ropa medio rota y sucia...
He llegado a la meta y ahora creo comprender porque mis vivencias no sirven para ahorrar el camino a nadie. A pesar de vivir lo mismo y tener una misma percepción de ese problema en concreto, los sentimientos juegan un papel muy importante ya que, en una gran mayoría de ocasiones, si los dejamos que ellos lleven la voz cantante nos engañaran mostrándonos atajos que solo nos conducirán a meros espejismos.
los atajos son perdidas de tiempo y aunque el camino sea duro...la recompensa al final es como llegar al final del arco iris!!! yo estoy contigo siempre en los caminos asfaltados y en los caminos con maleza!!! siempre!!!
ResponderEliminarGracias mi rey!!! millones de besos y abrazos!!
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